Our Traditions / Tradiciones – English/Español

TREASURES FROM OUR TRADITION
Customs surrounding the naming of babies are interesting, and over time the Church has tried to offer some motherly advice to direct parents in this necessary chore. The ritual book used for baptism from the sixteenth to the mid-twentieth centuries advised priests to guard against giving ridiculous or pagan names to babies consigned to their ministry. In 1666 the diocesan ritual of Bourges in France was even more exacting, telling the priests to see to it that boys were named after male saints, girls after female saints, and no one got named after a festival. Yet, records from that very diocese in
later years shows a few babies named “Toussaint” (after All Saints Day) along with other creative expressions. In Spain, no one has ever hesitated to name babies after festivals, especially
girls after Our Lady, and so there are names like Concepción, Asunción, and of course Dolores (after Our Lady of Sorrows). In Italy and Spain is it likely that a child will receive the name of the saint of the day of its birth.
Today’s rites of initiation for adults and infants urge the giving of a Christian name, and in the case of an adult whose given name expresses a pagan or unseemly idea (Baal and Whiskey come to mind), there is a formal rite during the catechumenate for the giving of a Christian name. In such a case,
it would make sense for the change to be registered with civil authorities as well. For all Christians, the idea of having a heavenly patron to pray to on life’s journey is reason enough to pay attention to this treasure in our tradition.
—Rev. James Field, Copyright © J. S. Paluch Co.

TESOROS DE NUESTRA TRADICIÓN
Costumbres que rodean la denominación de los bebés son interesantes, y con el tiempo la Iglesia ha tratado de ofrecer algunos consejos maternales a los padres directos en esta tarea es necesario. El libro ritual utilizado para el bautismo desde el siglo XVI hasta el mediados del siglo XX aconsejó a los sacerdotes para protegerse en contra de dar nombres ridículos o paganas para bebés consignados a
su ministerio. En 1666 el ritual de la diócesis de Bourges en Francia fue aún más exigente, diciendo a los sacerdotes para velar por que los niños fueron nombrados después de santos varones, las niñas después de santas, y nadie se nombran después de un festival. Sin embargo, los registros de esa misma diócesis en los últimos años muestra un par de bebés llamados “Toussaint” (después de Todos los Santos), junto con otras expresiones creativas. En España, nadie ha dudado nunca para bebés de nombre después de las fiestas, especialmente las niñas después de la Virgen, y por lo que hay nombres como Concepción, Asunción, y por supuesto Dolores (después de la Dolorosa). En Italia y España es probable que un niño recibirá el nombre del santo del día de su nacimiento.
Ritos actuales de iniciación para adultos y bebés instan a la entrega de un nombre de pila, y en el caso de un adulto cuyo nombre de pila expresa un pagano o idea impropia (Baal y whisky vienen a la mente), hay un rito formal durante el catecumenado para la entrega de un nombre de pila. En tal caso, tendría sentido para que el cambio se ha registrado en las autoridades civiles. Para todos los cristianos, la idea de tener un patrón celeste ore a en el viaje de la vida es motivo suficiente para prestar atención a este tesoro en nuestra tradición.
—Rev. James Field, Copyright © J. S. Paluch Co