Pastor’s Message – 20th Sunday in Ordinary Time “Bring fire on the earth” (Lucas 12:49-53) / Mensaje del Pastor – 20th Domingo de Tiempo “Traer fuego a la tierra” (Lucas 12:49-53)

In today’s Gospel (Luke 12:49-53), Jesus says: “I have come to bring fire on the earth, and how I wish it were already kindled!” In California, we know the danger and destruction that wildfires bring. Every summer, our skies fill with smoke, homes are threatened, and families are forced to flee. We pray for all firefighters, families, and communities affected by these fires.
But the “fire” Jesus speaks of is not one that destroys—it is the fire of God’s Spirit that purifies, gives light, and brings warmth to hearts. Just as firefighters work to control and direct fire for good purposes—like clearing away what is harmful—so Jesus wants to set our hearts ablaze in a way that clears away sin, selfishness, and fear, and makes room for love, truth and mercy.
Like the prophet Jeremiah (Jer 38:4-6, 8-10), speaking God’s truth may lead to rejection or suffering. In today’s world, we see this when people stand up for justice, protect the poor, defend human dignity, or speak against lies. And just as wildfires spread quickly, the fire of God’s love—when we live it boldly—can spread through families, neighborhoods, and communities, bringing light to a darkened world.
The Letter to the Hebrews (Heb 12:1-4) reminds us to “run with perseverance” and to keep our eyes fixed on Jesus, even when life is difficult. In our society—filled with division, dishonesty, and even hatred—
Jesus calls us to be people of light, courage, and compassion.
Today’s challenge: Let the fire of Christ burn in you. Be a source of warmth in a cold world, a light in dark times, and a voice for truth even when it is unpopular.
Prayer: Lord Jesus, in the midst of the wildfires that threaten our state, we pray for safety and protection for all. Set our hearts ablaze with Your love, that we may bring light, hope, and courage to our world.

En el Evangelio de hoy (Lucas 12:49-53), Jesús dice: “He venido a traer fuego a la tierra, ¡y cómo quisiera que ya estuviera encendido!” En California, conocemos el peligro y la destrucción que traen los incendios forestales. Cada verano, nuestros cielos se llenan de humo, los hogares se ven amenazados y las familias se ven obligadas a huir. Oramos por todos los bomberos, familias y comunidades afectadas por estos incendios. Pero el “fuego” del que habla Jesús no es uno que
destruye, es el fuego del Espíritu de Dios que purifica, da luz y trae calor a los corazones. Así como los bomberos trabajan para controlar y dirigir el fuego con buenos propósitos, como limpiar lo que es dañino, Jesús quiere encender nuestros corazones de una manera que elimine el pecado, el egoísmo y el miedo, y deje espacio para el amor, la verdad y la misericordia.
Al igual que el profeta Jeremías (Jer 38:4-6, 8-10), hablar la verdad de Dios puede llevar al rechazo o al sufrimiento. En el mundo de hoy, vemos esto cuando las personas defienden la justicia, protegen a los pobres, defienden la dignidad humana o hablan en contra de las mentiras. Y así como los incendios forestales se propagan rápidamente, el fuego del amor de Dios, cuando lo vivimos con valentía, puede extenderse a través de las familias, los vecindarios y las comunidades, trayendo luz a un mundo oscurecido.
La Carta a los Hebreos (Hb 12,1-4) nos recuerda que debemos “correr con perseverancia” y mantener los ojos fijos en Jesús, incluso cuando la vida es difícil. En nuestra sociedad, llena de división, deshonestidad e incluso odio, Jesús nos llama a ser personas de luz, coraje y compasión.
El desafío de hoy: Deja que el fuego de Cristo arda en ti. Sé una fuente de calidez en un mundo frío, unaluz en tiempos oscuros y una voz para la verdad incluso cuando no sea popular.
Oración: Señor Jesús, durante los incendios forestales que amenazan nuestro estado, oramos por seguridad y protección para todos. Enciende nuestros corazones con Tu amor, para que podamos traer luz, esperanza y coraje a nuestro mundo.