“Peace to this house!” – Luke 10:5
Dear brothers and sisters in Christ, On this Fourteenth Sunday in Ordinary Time, Jesus
sends us out—just like the seventy-two disciples—to bring peace, hope, and healing. Today more than ever, our world needs peace in our homes, our hearts, and our communities.
In today’s world—so often marked by tension, division, and fear, too, are being sent. We may not walk dusty roads like the disciples, but we walk into homes, workplaces, conversations, and moments where peace is deeply needed. The harvest is indeed plentiful. There are people all around us hungry for encouragement, mercy, and truth. Jesus is asking each of us to be His laborers—not with anxiety, but with joy, kindness, and courage.
As your pastor, I am deeply grateful for the many ways you live out this mission. Whether by offering a listening ear, helping a neighbor, serving at Mass, or supporting the work of our parish, your faith is alive. And this summer offers us a special time to go deeper into that mission. Even while many are traveling or enjoying family vacations, we are invited to rest in God and remember that we are His messengers of peace.
This Week Gospel Challenge: ➡️ This week, greet others with peace. Write down 3 moments where you chose to be a peacemaker.
“¡Paz a esta casa!” – Lucas 10:5
Queridos hermanos y hermanas en Cristo: En este Decimocuarto Domingo del Tiempo Ordinario, Jesús nos envía —como a los setenta y dos discípulos— a llevar paz, esperanza y sanación. Hoy más que nunca, nuestro mundo necesita paz en nues tros hogares, corazones y comunidades.
Vivimos en un mundo marcado por la tensión, la división y el temor. Pero también nosotros somos enviados. Tal vez no caminamos por caminos polvorientos como los discípulos, pero sí entramos en hogares, lugares de trabajo, conversaciones y momentos donde la paz es profundamente necesaria.
La mies es mucha, y a nuestro alrededor hay per sonas hambrientas de aliento, misericordia y verdad. Jesús nos llama a ser sus obreros, no con ansiedad, sino con alegría, bondad y valentía.
Como su pastor, les agradezco de corazón todas las formas en que viven esta misión: al escuchar a un hermano, ayudar a un vecino, servir en la Misa, o apoyar el trabajo de nuestra parroquia. ¡Su fe está viva! Este verano es una oportunidad especial para profundizar en esa misión. Aunque muchos estén viajando o disfrutando vacaciones en familia, estamos invitados a descansar en Dios y a recordar que somos mensajeros de Su paz.
Desafío del Evangelio de la Semana:
➡️ Esta semana, saluda a los demás con paz.
Escribe 3 momentos en los que elegiste ser instrumento de paz