4th Sunday of Advent – English/Español

Sunday’s Readings: 2 Samuel 7:1-5, 8-12, 14, 16; Psalms 89:2-3, 4-5, 27, 29; Romans 16:25-27; Luke 1:26-38

GOD’S PROMISE
The lengthy passage from Samuel is a wonderful exposition of God’s promise to the house of David: that his throne would forever be gloriously occupied by his descendants. Hidden in the mystery of the prophecy is the promise of the Savior, the Messiah, Son of God and Son of David. The prophet Nathan, speaking in God’s name, poetically turns around David’s plan to build a house for God, and announces God’s plan to build a “house,” that is, a dynasty for David. From this house of David will come the Messiah, the Christ, not in kingly splendor as David ruled, but as a humble man, destined to rule forever and over all. When God gives a gift, it’s amazing what we are given—so different from what we ever could have imagined. Copyright © J. S. Paluch Co., Inc.

LA PROMESA DE DIOS
El largo pasaje de Samuel expone de manera maravillosa la promesa de Dios a la dinastía de David: que su trono siempre estaría ocupado gloriosamente por sus descendientes. Oculta en el misterio de la profecía está la promesa del Salvador, el Mesías, Hijo de Dios e Hijo de David. El profeta Natán, quien habla en nombre de Dios, desbarata poéticamente el plan de David de construir una casa para Dios y anuncia que el plan de Dios es construir una “casa”, una dinastía, para David. De esta dinastía de David provendrá el Mesías, el Cristo, quien no llegará con el esplendor majestuoso con el que reinó David, sino que vendrá como un hombre humilde, que gobernará por los siglos de los siglos. Cuando Dios hace un regalo; lo que recibimos es asombroso: es muy distinto a lo que podríamos haber imaginado.
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